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TESTAMENTO DE SOFÍA
Me llamáis
Madre: ¡cómo quisiera conduciros a nacer del Fuego,
de la Energía y de la Luz, en medio de la noche de este
mundo en la Cruz!
Querría
dejaros en herencia mis dos nombres: Magdalena que evoca el anuncio
de la Resurrección y Sofía que habla del banquete
eucarístico de la Sabiduría.
En un mundo
de violencia y de muerte, tratad de ser testigos que anuncian
la Resurrección y en un mundo de tantos sin sentidos, comunicad
Sabiduría.
Y vividlo
en el corazón de la humanidad, desde el Corazón
abierto del Dios vivo.
Mi mayor
deseo es que la gran familia del Sagrado Corazón acoja
esta herencia con toda la humildad que yo deseaba para mi pequeña
Sociedad.
Dolores Aleixandre rscj