Magdalena Sofía Barat: al principio, una mujer

 

"Señor, venimos confiadamente
a poner en tus manos nuestros proyectos,
nuestros deseos y nuestra fidelidad.
Venimos con plena confianza,
porque no pretendemos otra cosa
que dar a conocer a Jesucristo
y poner toda nuestra alegría en Él."

 

(Sta. Magadalena Sofía Barat)
 
 

18.- TESTAMENTO DE SOFÍA

Me llamáis Madre: ¡cómo quisiera conduciros a nacer del Fuego, de la Energía y de la Luz, en medio de la noche de este mundo en la Cruz!

Querría dejaros en herencia mis dos nombres: Magdalena que evoca el anuncio de la Resurrección y Sofía que habla del banquete eucarístico de la Sabiduría.

En un mundo de violencia y de muerte, tratad de ser testigos que anuncian la Resurrección y en un mundo de tantos sin sentidos, comunicad Sabiduría.

Y vividlo en el corazón de la humanidad, desde el Corazón abierto del Dios vivo.

Mi mayor deseo es que la gran familia del Sagrado Corazón acoja esta herencia con toda la humildad que yo deseaba para mi pequeña Sociedad.

Dolores Aleixandre rscj