Proceso de formación
Las religiosas del Sagrado Corazón, unificadas por la visión común que brota de nuestra espiritualidad, y comprometidas en una diversidad de campos apostólicos necesitamos una larga formación para vivir este servicio como "espacio y camino para anunciar el amor del Corazón de Jesús".

Esta formación está marcada por las exigencias de la evangelización en un mundo afectado por la indiferencia y las injusticias y nos llama a ser mujeres de fe, de vida interior, de relación fraterna, enviadas a los diversos compromisos según el carisma de Magdalena Sofía manifestar el amor de Dios en un mundo lleno de desamor.

Etapas
Una vez que la candidata está admitida por la Provincial, se le designa una comunidad, para que conozca nuestro estilo de vida religioso, y vea si su llamada responde al carisma de la Congregación. El objetivo de esta etapa es el conocimiento mutuo par discernir mejor la vocación. La comunidad ayuda y acompaña a la candidata, y la inicia en la oración comunitaria y la relación fraterna.
La formación propiamente comienza con el noviciado. Esta etapa dura dos años y tiene como objetivo poner los cimientos de la espiritualidad de la Congregación. En esta etapa la novicia se familiariza con Dios en la oración y sigue el plan de formación personalmente y en grupo. El noviciado acaba con la aceptación por parte de la candidata de vivir en la sociedad y si la Sociedad del Sagrado Corazón considera que ese es su camino, le permitirá hacer los votos.
La joven profesa. Hecho el noviciado comienza una época de formación intelectual y teológica. El objetivo de esta etapa es prepararse para la misión de la Sociedad y abrir horizontes para un servicio a los demás. La joven profesa vive en una comunidad y realiza un trabajo apostólico. Puede empezar o continuar con sus estudios civiles o teológicos. Antes de acabar esta época deberá hacer una experiencia internacional dentro de las comunidades y misión de la Congregación, para abrirse y comprender otras realidades y que completen su propia experiencia.
La Probación La joven profesa tendrá un tiempo de preparación para la profesión perpetua. Es un tiempo que dura unos 6 meses, en el cual se posibilita un encuentro con el Señor y con ella misma dentro de un grupo internacional que permite fortalecer el sentido de pertenencia a la Sociedad. Es importante experimentar los retos que nos ofrece la internacionalidad de la Congregación inserta en tantos lugares del mundo. Un momento importante de la Probación es el tiempo dedicado al mes de Ejercicios. Acaba esta época con el compromiso de los votos perpetuos y la religiosa es enviada de nuevo a vivir en una comunidad.
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